¡SÍ! ¡Además de las habas, puedes comer las vainas! - Tolosako Azoka

¡SÍ! ¡Además de las habas, puedes comer las vainas!

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Continuando con la costumbre de traeros partes de las verduras que a menudo solemos desechar y son totalmente comestibles (y además de lo más sabrosas), en el artículo de hoy os hablaremos sobre uno de los productos estrella que podréis encontrar en el Mercado de Tolosa: las habas.

Si el sábado por la mañana nos acercamos al Mercado de Tolosa, será fácil encontrar legumbres que se venden aún con su vaina. Guisantes, alubias, habas… resultan de gran éxito y son algunos de los productos que consumimos en nuestro día a día, pero, ¿Qué podemos hacer con esas vainas después de retirar las legumbres de su interior?

Las plantas de habas plantadas a finales de octubre o principios de noviembre florecen habitualmente en febrero, y esas mismas flores son las que después se convierten en vainas. Si os fijáis bien a la hora de comprar las vainas de habas en el Mercado de Tolosa, podréis ver que muchas de esas vainas aún conservan parte de la flor: como bien hemos mencionado en alguna otra ocasión, la flor viene para dar su fruto.

Lo más habitual es comer las habas que vienen dentro de la vaina, tanto cuando están verdes -o frescas- como secas. Las habas que podemos encontrar en el mercado son habas grandes (se siembran en la huerta, otras habas más pequeñas son de campo de cultivo) que se comen generalmente antes de secarse. Es habitual que estas vainas se desechen y se echen a la basura, ya que se consideran residuos de poco valor, pero son un producto comestible y sabroso, ¡Y tienen además una gran cantidad de nutrientes!

Una vez extraídas las habas, las vainas pueden cocinarse de diferentes maneras. Lo único que hay que tener en cuenta es que hay que quitarles los hilos de los bordes, que son duros y pueden ser desagradables a la hora de comer. Una vez retirados estos hilos, pueden dividirse, cocerse en agua y prepararse de diferentes formas, entre ellas:

  • Cocidas con patatas, preparadas como las judías verdes.
  • En tortilla, como si fueran ajos frescos.
  • Rebozados y fritos, de este modo quedan muy crujientes.
  • Pochados con cebolla.

Y por si esto fuera poco, consumir las vainas es una gran manera de ahorrar dinero y evitar generar residuos

[💡 ] Si tienes habas en la huerta:

Estas leguminosas, como todas, absorben nitrógeno del aire y lo transfieren a la tierra, por lo que no necesitan abono. También conviene recoger las vainas a menudo, ya que de esta manera crecerán más flores, que a su vez darán más vainas.

Al dejar la tierra con grandes cantidades de nitrógeno, se recomienda plantar después plantas de hoja verde para aprovechar dicho nitrógeno.